
Si el mañana nos dejara, el día sin fin, nos privaría de la ardiente siniestra noche oscura. Mejor esperar la noche que ampara los amores y desdichas que en las horas matutinas pierden toda la mágica cordura que solo ampara la luna. Quizá mi vida sin sentido haye el tétrico camino que solo los desdichados conocemos, porque de desamores es lo único que entendemos.


mientras las lágrimas,
se amalgaman con la fina lluvia
en su cara derramada.
Encerrada en callejuelas sin salida,
transcurre su anónima vida,
Que pocos sueños infantiles se han cumplido
cuantas quimeras soñadas han quedado en el olvido.
Así pasó sus días cuajados de penas sin gloria.




















