
Con tristeza, cuando todo debía ser un canto a la libertad, debiendo recorrer como viajera cientos de destinos, portando hermosas noticias de esperanza, engalanada con mi lacito verde en el tobillo, me sentía útil y hermosa, hasta que una infame mano cruel, rompió mi tenues esperanzas. Recostada en posición fetal, con la incisión precisa del bisturí, me despojaron de un ala, cuando apenas si empezaban a batirse en suave aleteo, dejandome aparcada junto al nido, tullida, dolorida y desangrando mis pesares, presa facíl de los depredadores, rompiéndome las ansias de volar y ser feliz.
Truncando mi destino de paloma mensajera.
2 comentarios:
¿Quién puede ser tan cruel?
Pobrecita...
Tu blog ya está agregado. Es un honor poder contar con espacios tan fantásticos como este.
Agrega mi enlace al tuyo para que siga la cadena.
Un saludo y enhorabuena por tener un blog tan profundo y especial.
Publicar un comentario